Archivos diarios: julio 15, 2016

Declinar el socialismo es declinar el legado de Chávez

Hemos observado en los últimos días, planteamientos desde diversas vocerías del chavismo oficial, coincidiendo en una idea fundamental: Favorecer la gestión privada de las empresas, diálogo con el poder económico capitalista y ventajas para el sector empresarial, que incluye entre otras cosas, subsidios, financiamiento y otros tratos preferenciales. En esa línea escuchamos a Freddy Bernal y al gobernador del Táchira, entre otros. Sobre eso queremos opinar y aportar nuestra reflexión fundamental al respecto, partiendo de una premisa sustancial en lo político, económico y ético: declinar el socialismo es declinar el legado de Chávez.

El Comandante Chávez que una vez levantó el discurso de “Polos de equilibrio” y que habló de un “capitalismo más humano”, después de un amplio proceso de estudio de la realidad, luego de años de estudio y reflexión, pero sobre todo, después de haber vivido en carne propia la violenta reacción de una burguesía latinoamericana pérfida, improductiva y con arraigo en el puro interés especulativo, terminó concluyendo que la única vía para superar la pobreza es el camino del socialismo. No fue sino la misma clase capitalista la que le enseñó al Comandante Chávez que cualquier avance en el camino de construir una sociedad más justa, implicaba afectar grandes intereses del capital centralizado y concentrado de pequeñas castas oligopólicas, es decir, una economía que funciona con el trabajo de muchos pero que concentra la ganancia y el poder en pocas manos.

Fue el mismo Comandante Chávez quien luego de sufrir un golpe de Estado y un paro patronal que pretendió chantajear violentamente a las mayorías y aniquilar operativamente al gobierno bolivariano, dedicó su dirección económica a la tarea de recuperar empresas que, o bien habían sido abandonadas por empresarios de todas las latitudes luego de exprimir todo su potencial, o bien debían volver al control soberano por ser empresas estratégicas como PDVSA, CANTV o la empresa eléctrica.

Quienes pretenden hoy, bajo la bandera del chavismo, restaurar ventajosas condiciones para el capital privado, desconocen o complacen el poder de estas castas que dominan sectores enteros de la economía y desvían la atención de una clave fundamental para entender la economía como una totalidad, que son el conjunto de relaciones sociales en torno a la producción y reproducción de la vida en sociedad y su influencia en el imaginario social, en los valores e instituciones constituidas.

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El Comandante Chávez, posicionó en la conciencia del pueblo venezolano y latinoamericano, el concepto de la propiedad social como una alternativa a la hegemónica propiedad privada sobre medios de producción fundamental, es decir la gran propiedad que se amasa sobre la ruina de otros. Porque tal como han descrito los clásicos del marxismo, las relaciones de propiedad son la expresión jurídica de las relaciones sociales de producción existentes en una sociedad.

Desconocen los voceros convertidos al capitalismo “bueno” o “popular”, que precisamente son esas relaciones sociales de dominación, basadas en todas las formas de explotación, las que generan la pobreza, y no el socialismo; que el período de mayor holgura para el pueblo venezolano fue el período en que más se avanzó de la mano del Comandante Chávez, en transformar las relaciones sociales de producción capitalistas, en intervenir en la dinámica de mercado a favor de los más pobres, en atacar el latifundio y los monopolios, en ocupar empresas que fueron abandonadas con todo y trabajadores/as cuando al capital les dejaron de ser rentables. Desconocen que políticas sociales como la Misión Vivienda, solo han sido posibles una vez que fueron nacionalizadas empresas cementeras, entre otras, que son fundamentales para el desarrollo de vivienda e infraestructura.

A la vez, confunden estos voceros las razones del fracaso de algunas (¿cuáles?) de estas empresas, adjudicando a la propiedad social lo que es propio de una administración pública burguesa que trata de ser una mala copia de la gestión privada pero sin los controles necesarios, además apalancados en el ingreso petrolero; cuando de lo que se trató siempre fue de que la clase trabajadora formada y capacitada para dirigir el proceso productivo, tomara las riendas de lo que ya hacía funcionar con su trabajo pero para engordar a otros. Llama la atención que Bernal adjudique un papel “táctico” y “coyuntural” a los CLAP (Comités Locales de Abastecimiento y Producción), cuando son más bien el germen de un nuevo modelo de distribución y producción apalancado en el pueblo. No es el Poder Popular una idea táctica en Chávez, sino la permanente estrategia de combate y superación del viejo Estado y sus anquilosadas dinámicas que se adaptan al poder económico y defienden sus privilegios.

Tocaría preguntarles a estos voceros, que a tres años de la desaparición física del comandante Chávez y ante la ofensiva de la derecha, ya reniegan de sus postulados fundamentales, si la empresa privada que quebró VIASA, SIDOR, CNV, VENEPAL, Banco Federal, entre muchas otras, es realmente eficiente y en qué. Preguntamos más, cuál eficiencia, eficiencia de producir para quién, bajo qué lógica. Si no entendemos la producción como un proceso relacionado a una totalidad de relaciones, seguiremos en el extravío que nos ha llevado a este atolladero, seguiremos ayudando a nuestro verdugo y desmoralizando a nuestra base fundamental que es el propio pueblo.

Ante esto, desde el Colectivo de Trabajo Revolucionario Avanzada Popular, con respeto a la dedicación y aporte histórico de compañer@s protagonistas de la Revolución Bolivariana, hacemos el llamado a la contra-ofensiva ideológica ante la gran campaña que ha permitido salvar los privilegios de una casta que se enriqueció a costa del pueblo venezolano.

El problema fundamental de la economía no es, sólo y pragmáticamente, quién produce, sino también para qué y para quién. Hay que llamar a las cosas por su nombre. Lo que ha empobrecido al pueblo no ha sido más socialismo, sino ausencia de él. Ha sido la concesión al capital privado, a la especulación, la fáctica liberación de los precios de productos fundamentales, el respeto a los monopolios que nos han chantajeado durante dieciséis años, el uso conveniente de las divisas para financiar la producción no regulada, la creación de un mercado paralelo donde no tienen que respetar ninguna ley, la desviación de la materia prima a las líneas de producción que generan más ganancia para los dueños de esas empresas, etc. Ha sido el capitalismo lo que ha golpeado el salario del pueblo y no el socialismo. Todos los trucos y artimañas capitalistas en los últimos tres años, existen bajo la lógica capitalista y su afán de máxima ganancia bajo cualquier forma de minimizar costos; por eso se produce menos agua mineral y sin embargo se derrocha cuatro veces más agua produciendo refrescos que no tienen precio regulado. No importa a los dueños de estas empresas, porque no es parte de su lógica, si el pueblo venezolano muere de sed o muere de diabetes consiguiendo solo refresco en locales y tiendas convencionales, le importa usar un recurso natural (que debe ser social) como el agua, en lo que le genere mayor ganancia. Bajo esta lógica ¿de qué desarrollo hablará Bernal, Vielma Mora o cualquier otro reconvertido?

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Quién va a sacar adelante las empresas ¿Lorenzo Mendoza y Grupo Polar?, ¿que en toda su existencia no desarrolló el campo venezolano, que aún hoy procesa el maíz blanco que es un rubro importado en vez de materia prima nacional, que vendió la marca registrada PAN a testaferros en América del norte para justificar su solicitud de divisas, la misma empresa que factura (o sobrefactura) la cebada más cara que el precio promedio internacional?

Si renegamos del cambio de modelo de sociedad, además le asignamos al pueblo un papel instrumental en una coyuntura para que nos saque de aprietos y luego de nuevo le damos un papel de espectadores, ¿de qué Legado de Chávez hablamos? Luchar contra la restauración de los López-Mendoza, Branger, Phelps, Capriles, Machado, Zuloaga y sus hijos armados por los gringos, comienza por luchar contra las ideas contrarias a la Revolución Bolivariana, o si no, iremos por el derrotero de un proceso que no puede salvarse bajo reglas de un sistema que controlan unos pocos. Pregúntese usted quién ha ganado y quién ha perdido con este chantaje económico contra el pueblo y tendrá respuestas.

¡Chavismo es socialismo y propiedad social!

¡Hora de contra-ofensiva chavista o tendremos derrota estrategíca!

“En el capitalismo domina, se convierte en hegemónico, las relaciones de propiedad privada, en el Socialismo no (…) estamos planteando un modelo económico donde debe imponerse la hegemonía de la Propiedad Social de los medios de producción, no de la propiedad privada, de la propiedad no social (…) o nos vamos por el capitalismo que es el sistema no social, o nos vamos por el camino del Socialismo, por el sistema que se fundamenta en la hegemonía de la Propiedad Social de los medios de producción. Ese es el camino por donde vamos nosotros construyendo la Patria Socialista”.

Hugo Chávez Frías

 

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