Archivos Mensuales: diciembre 2015

Documento para la Acción – Parlamento Popular Permanente

PDTE MADURO

El sacudón electoral del 6D como crisis revolucionaria y motor de saltos cualitativos

hacia el Socialismo Bolivariano

Documento para la acción:

La derrota electoral del 6D ha abierto una nueva etapa de la Revolución Bolivariana, con nuevas posibilidades para fortalecer el chavismo popular y re-enamorar a las mayorías sociales descontentas con la crisis económica y la inseguridad ciudadana. Los objetivos siguen intactos: defender los intereses soberanos de la patria, avanzar en los procesos de transferencia de poder al pueblo y consolidar una nueva cultura política centrada en el concepto revolucionario de “Poder Popular”, para transitar con mayor eficacia hacia el Socialismo Bolivariano.

El nuevo desafío político para el Chavismo supone organizar una ruta de acción política, con tiempo máximo de 6 meses que, si bien ameritará agitación y movilización popular, sobre todo exige medidas concretas de gobierno que se traduzcan en mensajes políticos de rectificación y eficacia del modelo socialista sobre la contrarevolución.

El presente documento es producto del debate iniciado en la 1era sesión del “Parlamento Popular Permanente” que decantó en una Asamblea Popular desarrollada junto al Presidente Chavista Nicolás Maduro y 185 voceros del movimiento popular bolivariano, el día miércoles 9 de diciembre de 2015 en el Palacio de Miraflores, y las posteriores sesiones de trabajo (incluyendo la sesión de validación de este primer documento, cuyo contenidos está en cualificación permanente) donde hemos participado el pueblo trabajador organizado en su diversidad: pobladorxs, campesinxs, feministas, sexodiversidad, obrerxs, medios comunitarios, colectivos juveniles, colectivos territoriales, adultxs mayores, entre otros. Allí, se acordó trabajar propuestas en tres (3) grandes líneas o campos de disputa o lucha: 1) económica, 2) simbólica o ideológica y 3) política e institucional que contribuya a orientar y organizar la batalla política a librar en los próximos 6 meses:

  1. Disputa económica:

Hoy es vital comprender que existe una pérdida de confianza generalizada, sobre la capacidad del gobierno para solucionar los problemas económicos y el desafío inmediato está en cómo reconquistarla:

  1. El discurso de la guerra económica debe nutrirse, y esto implica dotarlo de contenidos útiles para que los ciudadanos cuenten con datos específicos sobre el funcionamiento económico del país: rutas de abastecimiento, cifras sobre el consumo del venezolano, cifras sobre importaciones de alimentos mensuales y anuales, cifras sobre la producción interna: la estatal, la privada, la comunal; cada cual podrá sacar sus propias conclusiones.
  2. El pueblo debe participar de debates abiertos, sencillos y descarnados sobre temas económicos clave: tributario, precios, producción, pago de la deuda, tema cambiario, asignación de divisas.
  3. La imagen del presidente debe mimetizarse con la resolución del conflicto y estar al servicio de la contraofensiva económica, protagonizando acontecimientos de agilización de colas, sacando o recibiendo cosechas, empaquetando productos o custodiando la llegada de productos a los puertos (vigilando la corrupción aduanera). El mensaje es claro: el presidente está del lado del pueblo, empatiza con los problemas más sentidos de la gente.
  4. Remover y modificar el gabinete económico y su política como signo de rectificación, apostando por cuadros con solvencia ética, moral y revolucionaria, comprometidos con:
  5. la democratización económica: pluralización de los actores económicos y la desconcentración de la riqueza.
  6. la comunalización de la producción y la distribución: irrigando cuotas de producción nacional a las comunas y responsabilidades de la distribución en las bases de la economía comunal.
  7. el gobierno económico junto al pueblo: creación del Consejo Presidencial del Gobierno Popular para la Economía (con actores del Poder Popular y economistas y otros profesionales de cada área, con propuestas contextualizadas en el pensamiento económico venezolano, no rentista).
  8. la transparencia radical del manejo de los recursos públicos: plataformas digitales y de consulta pública abierta sobre el manejo del erario nacional.
  9. Re-unificar el sistema económico y colocarlo bajo una sola estructura de mando: economía, hacienda, producción (industrial y comunal) y comercio. Fusión de las vicepresidencias económica y de soberanía alimentaria en una sola VP para el Control Social y Soberano de la Economía que priorice por: el control público del Comercio Exterior, la Distribución Nacional, la Recaudación Fiscal, la Regulación de la Banca, la Rendición de Cuentas Públicas, el control de la información económica, la Economía Popular, y la Industrialización basada en el conocimiento y la tecnología.
  10. Anunciar un Plan Económico Bolivariano de 90 días, que incluya medidas efectivas, viables y pensadas con metas a corto plazo, que enfaticen en regulaciones tributarias, control o regulación de la banca, organización y gestión transparente del sistema de importaciones y sistema de contrataciones públicas. Asimismo presentar El Plan Económico Bolivariano 2016-2019. Un plan de ofensiva económica. Sostener las políticas hasta poder mostrar resultados y evaluaciones.
  11. Entendiendo que en el proceso de transición al socialismo se trabaja bajo un esquema de economía mixta, se requiere de señales claras: que las medidas a tomar sean medidas que favorecen al pueblo y no implican retrocesos en sus beneficios; que apuestan a salir de la crisis sin sacrificar el proyecto histórico y tiendan a apostar por una hegemonía de la propiedad social y del modelo comunal; que las medidas por complejas que sean, se expliquen de forma transparente al pueblo.
  12. Tomar medidas para el control de precios hiper-especulativos. Garantizando que no impliquen control y desaparición posterior de productos. Así se recomienda:
  • Revisar los modelos aplicados en Argentina y Bolivia.
  • Planes sin improvisación y con la incorporación de un elemento fundamental: el Poder Popular y Comunal.
  • Abrir un diálogo urgente con los trabajadores de la economía informal o popular (buhoneros) para construir sujetos aliados para la regulación social, por la vía política, del bachaqueo desmedido.

En el nivel más estructural, ganar la guerra supone avanzar hacia el Socialismo Económico rompiendo con el esquema económico venezolano que parte de la capitalización discrecional y espasmódica que hace el Estado de los ingresos del petróleo:

  1. Amplificar el músculo industrial-empresarial estatal con enfoque sustentable, a efectos de dejar de depender de un sector privado especulativo, implica conocer las necesidades reales de la población y organizar mejor las estrategias de abastecimiento y satisfacción de necesidades, y para esto es fundamental instalar capacidad en el Estado para producir y gestionar la información económica: Observatorio Nacional de Economía Política.
  2. Cambiar el método de subsidio: mediante la asignación de cuotas o % de importación según tipo de producto, otorgando un criterio de priorización o mayor peso a la importación de insumos para la producción (animales vivos, semillas, repuestos y tecnología) y restando ingresos a la importación de bienes o productos ya terminados (carne muerta). Hacer un estudio serio de los eslabones de la cadena de subsidiarios en la producción interna para la reactivación rápida y efectiva de las mismas. Así mismo abrir el debate definitivo sobre subsidio a la gasolina.
  3. Revisar de manera profunda el funcionamiento de las empresas básicas de Guayana, planteándose un plan de justicia social inmediato que garantice estabilidad laboral para todos los trabajadores tercerizados de estas y otras empresas estatales que estén en la misma situación.
  4. Es imperativo ponderar la capacidad de producción del Poder Popular para ubicar con certeza cuál es su posición a jugar, como actor productivo, dentro del escenario de la guerra: cómo y desde dónde potenciar su base de producción actual, y cómo hacer uso de sus tejidos para la distribución de productos (mercados comunales de enclave permanente, no sólo episódicos), promover empresas grancomunales que amplien las escalas de producción de las comunas y contribuyan a la resolución del abastecimiento nacional.
  5. Confiar en la economía comunal y obrera implica:
  6. Dar saltos en la transferencia directa de empresas expropiadas al control obrero, así como la transferencia masiva de empresas de propiedad social indirecta a sus modalidades de propiedad directa.
  7. Invertir en planes para el aumento de la producción comunal a escala nacional, tales como: Plan de siembra comunal, plan especial y de emergencia para transferencia de titularidad de tierras y no comodatos, promoción de fondos mixtos para la autogestión (50% estado, 50% productores).
  8. Implementar en el plazo inmediato un Plan de lucha contra el fraude fiscal y aumentar las metas de recaudación actual.
  9. Iniciar una Política de Compras Públicas, transparente y justa que fortalezca la economía comunal y las Pyme´s. Que las compras del Estado se inviertan a favor Nueva Economía Productiva Comunal y Popular, facilitando trámites para dar permiso a los productores.
  10. Generar una política de control cambiario efectiva:
  11. Eliminación del dolar viajero.
  12. Revisar las apuestas y solicitudes del poder comunal para la atribución de la potestad importadora.
  13. Generar una política efectiva en contra de los marcadores ilegales de divisas, no sólo desde el campo legal o estatal sino en el combate simbólico, que golpee su credibilidad en la fijación de precios.
  14. Recuperar la capacidad de ahorro de la población con incentivos, como: cajas para depósito y retiro en el entorno comunal, planes para la juventud con productos financieros adaptados a sus necesidades; tasas de interés atractivas para los pequeños ahorristas con incentivos atractivos.
  15. Incentivar el fortalecimiento de sistemas de intercambio solidario, redes de consumo popular que permitan la relación directa con el productor sin intermediaciones.
  16. Activar campañas masivas de información de los patrones de consumo de la población y para el acompañamiento del Poder Popular en los temas inherentes a la distribución, comercialización, fiscalización y consumo de los alimentos, tomando como ejemplo lo hecho por el pueblo en la salvaguarda de la distribución de la gasolina durante el paro petrolero.
  17. El acceso a tierra, agua, semilla, insumos, acopio y transformación, es condición básica para la producción popular agroalimentaria de rubros estratégicos. Es indispensable que se realice la transferencia efectiva desde la institucionalidad, basada en el diagnóstico que el Movimiento Popular Nacional ha venido realizando; que sea aprobada la nueva Ley de Semillas consensuada, antitransgénica y antipatentes; y que se consolide el Plan Comunal de Semillas que hemos venido construyendo. Si estas condiciones se materializan a tiempo, somos capaces de responder al ataque del hambre conformados como una Red de Agricultura “cero divisas”.
  1. Disputa simbólica o ideológica:

Nuevas líneas comunicacionales y de producción cultural de la Revolución Bolivariana.

Reconocer que los discursos y estrategias de comunicación que dieron sentido a las transformaciones emprendidas por la Revolución Bolivariana y su consolidación como proyecto político popular y mayoritario están desgastadas, es fundamental para avanzar en estrategias de renovación del discurso revolucionario a la luz de las nuevas realidades y sujetos sociales y políticos que ha producido la propia revolución.

La comunicación no puede ser aérea, sin raíz en la realidad. Lo que comuniquemos como caracterización de socialismo, su modo de vida y sus valores, debe estar respaldado por la realidad, y uno de los aspectos más importantes de esa realidad es el ejemplo del gobierno y su dirigencia en coherencia con esos postulados.

Mientras que la derecha supo leer que el crecimiento de la clase media traía consigo una cultura aspiracional favorable a la lógica de consumo que promueve el capitalismo, golpeó económicamente y apostó al quiebre de la empatía del pueblo con su gobierno, es por esto que ganar la batalla cultural demanda:

  1. Caracterizar la nueva subjetividad revolucionaria incluyendo sectores ya incluidos (incluirlos en los relatos de la revolución socialista), y fustigar, por la vías no convencionales ni agresivas, las mentalidades y prácticas políticas rentistas y capitalistas que persisten y se extienden agudizando el  contexto de incertidumbre y crisis económica.
  2. Expresar un nuevo sujeto histórico, trabajando para agregar valor a las múltiples prácticas y sujetos colectivos que trabajan y producen (no sólo clase obrera -tradicional-), más allá de las reivindicaciones laborales clásicas y conectándolos con la cultura del trabajo y la producción comunal.
  3. Consolidar una nueva imagen de la identidad venezolana, mayoritaria, que potencie valores ya instalados en la subjetividad nacional (solidaridad, alegría, generosidad) para ubicarlos como referentes de las nuevas formas de vivir en el siglo XXI: las necesidades individuales gestionadas de manera colectiva.
  4. Construir una identidad de la organización popular lo más diversa y amplia posible, desde referentes críticos y de autogobierno, destacando su utilidad para gestionar y resolver problemas concretos de la vida cotidiana.
  5. Desnaturalizar y condenar moralmente todas las formas de individualismo, corrupción pública y ciudadana, asociándolos a la cultura de la derecha, al “adequismo” heredado, caricaturizarando la vieja cultura política heredada del rentismo político del siglo XX (clientelismo, estafa política, cero creatividad)  para  potenciar los signos de una nueva cultura política que ya existe en el país.
  6. Construir una nueva subjetividad del servicio público y una nueva imagen del servidor político, dándole contenido venezolano a la ética revolucionaria. La re-construcción simbólica debe ir de la mano de un cambio real vía medidas sancionatorias, ejemplarizantes, etc.; si no, sería ideología vacía, publicidad.
  7. Reapropiarse del discurso del cambio, las revoluciones son cambios permanentes para beneficio del Pueblo todo, nichos de creatividad colectiva y reinvenciones constantes. Solo de esta manera lograremos revertir la acelerada ruptura con las nuevas generaciones. Disputar la juventud es vital para el chavismo y la continuidad del proceso.
  8. Mejorar la imagen de la gestión institucional en la transparencia de la gestión de recursos públicos.
  9. Mostrar los logros y cosas buenas que sí se están haciendo, de forma estimulante, pues hasta ahora hemos generado una especie de inmunización de quien escucha y ve, pues se insiste en el esquema de “ lista de compras” y no se generan relatos con sentido.

En términos de medidas o acciones que permitan operativizar esta batalla, se propone en lo inmediato:

  1. Gobernar la comunicación revolucionaria junto al pueblo, estableciendo un espacio de diálogo y co-gobierno con el SIBCI-MINCI para que como poder popular (Creadoras y Creadores, Comunicadores Populares, y Medios Libres y Comunitarios) participemos en espacios editoriales de definición de estrategias comunicacionales y producción de contenidos comunicacionales. 
  2. Lanzar una Campaña Comunicacional repensando el lenguaje, la estética y los símbolos, recentralizándola en los sujetos de la revolución, colectivo – comunitario, poniéndole rostros, historias y sueños a un proceso que protagoniza el Pueblo, sus saberes y su cotidianidad; para así visibilizar la impronta del Proyecto Socialista en su esencia transformadora, contraponiendo valores socialistas a los capitalistas: Individualismo vs Colectivización, Consumismo vs Solidaridad, entre otros. Esto, desde una lógica y una estética distintas a la de la “propaganda/publicidad oficial retórica y aérea”.
  3. Desarrollar una potente línea de producción comunicacional sobre asuntos económicos, desde equipos informados y gran plasticidad en el uso de formatos de transmisión de contenidos. Mostrar el contraste de los modelos no solo desde su arista ideológica sino en su traducción concreta en el impacto de la vida individual y colectiva.
  4. Pensar un sistema de comunicación efectivo que incorpore las lógicas de la disputa de imaginario en el siglo XXI, que diseñe en distintas bandas y por todos los medios posibles el desarrollo de la estrategia.

Si bien proponemos campañas, vemos estos como a asuntos a transversalizar en todo lo comunicacional: desde las campañas hasta los noticieros. Se trata de lograr mensajes y contenidos que impregnen el tejido social y se renueven de forma permanente buscando la permanente conexión.

  1. Disputa política e institucional:

Aun cuando la gran hazaña política del Chavismo fue ser lo suficientemente amplio para que los más diversos e incluso contradictorios sujetos y corrientes de pensamiento y acción se incluyeran, la tendencia de la última etapa fue la imposición desde una facción burocrática y una parte de la dirigencia, de una visión sobre la revolución que apuesta mucho más por la gobernabilidad que por la profundización de la transferencia de poder al pueblo como vía hacia el Socialismo. Esta lógica pragmática que sólo apuesta a mantener el control del gobierno sin cuidar la eficacia política de la gestión, ha producido una instrumentalización de los procesos organizativos, de las necesidades individuales y la promoción de prácticas políticas poco eficientes, trayendo como consecuencia la desconexión entre las bases y la dirigencia a niveles alarmantes.

Retomar el carácter diverso y ampliamente político del Chavismo implica a dar pasos firmes para superar las siguientes contradicciones que persisten en el seno de su construcción política:

1)     Unidad de los patriotas vs. Subordinación a la burocracia partidista.

  • El diálogo entre el movimiento popular y la dirección político-militar debe ser horizontal y radicalmente democrático, directo y simétrico. Así, es imprescindible construir herramientas metodológicas y tácticas que frenen aquellas acciones que pretendan fabricar al movimiento popular desde las esferas del poder institucional y desde ahí construir instancias de diálogo.
  • Es vital dejar avanzar la re-conformación de la unidad del movimiento popular, sin el peso o tutelaje de la institución, para la necesaria conformación del bloque histórico-popular.

       Si se re-impulsa el Gran Polo Patriótico, debe hacerse en los términos estratégicos en que los planteó el Comandante Chávez: no sólo como alianza de partidos, aboliendo las coordinaciones unidireccionales; con autonomía y con vocerías transitorias; evitando que los partidos capitalicen las convocatorias de los movimientos sociales. Si se definen nuevos instrumentos para la unidad también deben respetarse.

  • Preparar el Congreso Nacional del Poder Popular donde construyamos un plan estratégico para la movilización popular en esta nueva etapa, y un programa mínimo para la transición al socialismo, en el marco de la reconfiguración del tablero de juego actual. Pensarlo no como evento sino como instancia permanente. 

 

2)     Gobernabilidad Chavista: Mandar obedeciendo vs. Obedecer a los que mandan.

  • Se vuelve urgente consolidar verdaderos instrumentos de control social que permitan el co-diseño, la co-implementación, la co-gobernanza de las políticas de este nuevo momento. Hasta ahora los esquemas consultivos no vinculantes han diluido la potencia de los esquemas planteados; el poder popular debe tener incidencia real y sustantiva en la toma de decisión .
  • Apostar, en este sacudón por la profundización del Parlamento Nacional del Poder Popular.
  • En esta fase es vital la creación de espacios de coordinación de planes entre Gobierno, movimiento y fuerzas armadas, asi como la generación de planes de movilización según agenda común para evitar desgastes.
  • Consideramos que para esta etapa deben haber medidas ejemplarizantes y nombramientos que den cuenta de la lucha contra la ineficacia, la ineptitud, el burocratismo y sobre todo contra la corrupción, cero tolerancia con la impunidad administrativa en todos los niveles, como una señal clara de rectificación. Una cruzada por la ética socialista. Para ello se propone:

○       Construir junto a las instancias de co-gobierno con el Poder Popular el perfil de los ministros e instancia de monitoreo y contraloría de sus gestiones en función de esos perfiles.

○       Evitar los enroques y cambios de silla para los nuevos nombramientos.

○       Evitar a toda costa el policarguismo. Es imposible que un ministro con 6 responsabilidades estratégicas sea eficiente en su trabajo.

○       Garantizar la continuidad administrativa de los procesos centrales. Cada vez que hay cambio de gabinete, es un borrón y cuenta nueva.

○       Desarrollar mecanismos de gobierno abierto y transparente. El gobierno bolivariano vive una crisis de información pública que oscurece la forma como se gestionan los recursos del Estado y su impacto, es fundamental repotenciar el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y activar la Ley de Infogobierno para la automatización de procesos y gestión de información pública. Así mismo, crear sistemas centralizados  que a través de técnicas de cruce de base de datos de organismos como Seniat, Sudeban, Ivss, Saime, etc, puedan alimentar un Sistema Centralizado Anticorrupción.

○       Generar instancias eficientes para la recepción de denuncias, así como mejorar los esquemas para poder ejercer la contralorías social  y el seguimiento a la posterior sanción. Generar mecanismos vinculantes entre la Contraloría Social y la Contraloría General de la república.

3) Control social y autogestión general vs el control burocrático y gestión capitalista

  • Fortalecer las instancias de co-gobierno existentes en el marco de un sistema de coordinación política nacional entre consejos de gobierno en sus diversas escalas territoriales: los Consejos Presidenciales de Gobierno Popular como verdaderas instancias para el cogobierno revolucionario (poder popular-poder institucional), que se territorialicen vía Consejos de Gobierno Popular a nivel estadal y local como espacios de articulación de los distintos consejos en el territorio con los respectivos niveles de gobierno.
  • Instalar un sistema tecnológico de veeduría popular sobre la gestión de los recursos públicos, como instrumento ciudadano para la contraloría social.

4) Derecho Burgués vs.  Leyes del Poder Popular.

  • Las leyes que el poder popular demanda deben ser al menos una bandera de los diputados chavistas en la asamblea, de esta forma se demostrará compromiso con el chavismo de base y por otra parte servirá para detonar el verdadero rostro de la derecha en el parlamento.
  • Defensa popular de todas las leyes que protegen al pueblo, movilizarnos contra cada intento de derogación, visibilizando que son acciones contra el pueblo y a favor de los grupos empresariales nacionales y trasnacionales; activar con toda la fuerza el parlamentarismo de calle, el pueblo legislador a través de parlamentos populares permanentes que ejerzan presión a esa nueva configuración de la asamblea.
  • Exigir a responsables del Poder Ejecutivo para la elaboración y promulgación de los reglamentos pendientes, para darle viabilidad a las Leyes hechas en Revolución en el marco debates con el Poder Popular.  Ver anexo específico al respecto.
  • Fortalecer la constitución y activación de los parlamentos comunales como instancias de esa nueva geometría del poder, desde donde se puede blindar el avance de la revolución a través de cartas comunales y otras herramientas.

5)  La diplomacia de los pueblos.

  • Frente al cambio de escenarios políticos en la región, en esta fase es necesario generar delegaciones potentes y renovadas que de nuestro lado ocupen cada espacio, cada foro internacional, cada oportunidad proyectando la revolución, nuestro proceso. Para esto el tejido de embajadas y consulados debe estar al servicio de esta estrategia.

A partir de este documento iniciar el debate con la dirección político- militar en un Diálogo Chavista fraterno y post-electoral donde se sienten las bases y acuerdos mínimos para impulsar conjuntamente un plan para el Golpe de Timón, la concreción del plan de la patria,  y los mecanismos de defensa y profundización del proyecto bolivariano, Socialista y comunal.

Maduro, Avanza, que el pueblo no se cansa!

 

Organizaciones (Presentes en la sesión de validación del presente documento):

Alianza Popular Revolucionaria + Caphucha + Campaña “Cada Latido Cuenta”: ANMCLA, Movimiento de pobladores (Campamento de pioneros, Comité de Tierra Urbana, Movimiento de ocupantes de edificios organizados de Venezuela, Movimiento de Inquilinos, Trabajadoras residenciales unidas por Venezuela), Corriente Bolivar y Zamora, Frente Cultural De Izquierda, Avanzada popular, Escuela de feminismo popular, Tiuna el fuerte, Códigos libres, ASGDRE, Red de información por el  aborto seguro, Comando Creativo, La Célula, Tatuy Televisión Comunistaria.

  1. C. Divas de Venezuela; Agenda Chavista/ La Moviola; Apacuana; Araña Feminista; Asamblea Popular Pemanente Ciudad Tiuna; Asoc. Civ. Organización Comunitaria de Vivienda y Habitat “Maca”; Asoc. Civil Productores de Cereales Unidos-Prod. Semillas-, Anzoategui; Base Lesbica.; Brigada Frente Darío Santillán Corriente Nacional, Argentina; Colectivo del Poder Popular “Gual y España”; Colectivo Obrero de Trabajadores y Trabajadoras Revolucionarios de Corpoelec; Colectivo Territorio Caribe. Miranda; Campaña Venezuela Libre de Transgénicos; Comando Pedro Camejo; Comando Social y Comunista Nacional; Comición Danilo Anderson; Comité de Tierra; Complejo Siderurgico Nacional; Consejo Comunal Altos de Lidice; Consejo Comunal Cuna de Libertadores; Consejo Comunal E. 2 A.; Consejo Comunal El Pozo Luchadores.; Consejo Comunal Liberación de un Publo Soberano; Consejo Comunal Reina Maria Lionzu C.N. Los Sin Techo; Consejo Comunal San Judas Tadeo, C.T.U, Estado Bolivar. ; Consejo de Trabajadores de las Comunas, FACSTT.; Consejo de Trabajadores INCES; Consejo de Trabajadores Ministerio de Comunas; Consejo Socialista de Trabajadores y Trabajadoras Comandante Eterno Comunas; Corriente Marxista Lucha de Clases; Corriente Marxista Lucha de Clases; Corriente Revolucionaria Venezuela; Diversidad U.B.V; Ejército Comunicacional de Liberación; Esquina Caliente; Estoy a Favor, Caracas.; FRAPOM, Carabobo; Frente Bicentenario de Mujeres 200; Frente Bolivariano de Taxistas, Caracas.; Frente Darío Santillán Argentina; Frente de Abogados Bolivarianos; Frente de Mujeres Pedro Camejo 200; Frente Motorizado; Frente Revolucionario de Trabajadores Tercerizados de Guayana; Fuerza de Profesionales Bolivarianos; Fuerza Motorizada Tribilin; Fundación Escuela Vial Motorizada; Fundación Programa de Alimentación Est.; Fundación Pueblo Soberano; Fundo Coropo, Maracay; G.D. C/T Formación Liberadora; Gigante del Pueblo; Iniciativa Cultural Colombia No esta Sola; Latetivos del Velmont.; Maca Socialista, Consejo Comunal Saman de Guere.; Movimiento Bolivariano de la Patria Grande; Movimiento de Integracion y Emancipacion de Derechos Humanos; Movimiento de Profesionales Revolucionarios Comunitarios; Movimiento de Profesionales y Técnicos; Movimiento Emancipador para el Retorno del Pueblo.; Movimiento Feminista Popular; Movimiento Nacional de Mujeres  Ética Revolucionaria.; Movimiento Popular por la Ley de Semillas.; Movimiento Social Nacional Legado Hugo Chavez, Portuguesa; Mujeres Al Poder de la Economia Popular Carceles; O. Multifamiliar El Gigante del Sur; O.U.U. Trinchera Vos Conciente; Plataforma Golpe de Timón; REAPEZ Carabobo; Red Caracas; Red de Apoyo a la Revolución, Lara.; Red de Cine Clubes Caracas; Red de Documentalistas; Red de Teatro y Circo, Miranda; Secretariado de Educación la Fuerza Motorizada; Universidad Auverña.

¡6-D: SE DESMORONA LA DEMOCRACIA LIBERAL Y SURGE LA OPORTUNIDAD REVOLUCIONARIA!

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Propuestas para Avanzar

Los Indicadores:

  • La MUD aumentó entre 2013 (con 7.363.980) y 2015 (con 7.707.422), unos 343.434 votos. El Gran Polo Patriótico Simón Bolívar en cambio disminuyó entre 2013 (con 7.587.579) y 2015 (con 5.599.025), 1.988.554 votos.
  • Solo ganamos por mayoría en los estados: Apure, Cojedes, Delta Amacuro, Portuguesa, Yaracuy, Guárico.
  • Quedaron electos: Hombres 79%, Mujeres 21%. La MUD no cree en la paridad de género ni un poquito, son los patriarcas queriendo devolver a la mujer a la cocina, aunque la necesite como gancho propagandístico.
  • Quedaron electos: Mayores de 30 años 93%, Menores de 30 años 7%. Ganó la gerontocracia. Los jóvenes fascistas son buenos para guarimbear, pero no para candidatear. La cara juvenil de la derecha es Ramos Allup.
  • La MUD sacó mayor porcentaje en las capitales políticas del país: Distrito Capital y Miranda; Anzoátegui, Carabobo, Nva. Esparta; Mérida, Táchira, Zulia, Bolívar.

Reflexiones Inmediatas:

  • No es verdad que el chavismo se volteó. En todo caso votó por la MUD una parte de la población trabajadora, reflejada en esos 423 mil habitantes que hicieron que creciera el caudal electoral de la MUD en un mínimo porcentaje. Igual tristemente, un sector que vota por sus detractores y depredadores pero que no es una representativa diferencia.
  • De los 7.587.579 votos del chavismo en el 2013, se abstuvieron por lo medida chiquita 1.645.120. Es decir el chavismo no traicionó, sino que se abstuvo. El aumento de votos de la MUD fácilmente lo pudo haber conseguido con su derroche de dinero para comprar votos y sus nuevos inscritos.
  • Ganamos los estados con más cultura productiva y campesina. Espacios donde la sociedad de consumo, mercantil, comercializada, enajenante, urbana, de puerto, con su simbología y cultura asociada, es menos hegemónica. Ganaron los warao también. Es para evaluarlo con herramientas políticas y hasta antropológicas. Sin duda el potencial cultural de la revolución.
  • Perdimos (y por tanto la MUD ganó), en los territorios controlados por la burguesía contrabandista evasora e importadora mafiosa y en las capitales políticas. Es decir, en las fronteras donde conservan sus núcleos paramilitares cuidadores del contrabando y en costas y zona franca donde trabajan las mafias importadoras y portuarias y en Caracas y Miranda donde buena parte de la población tiene acceso a recursos importantes, cierto poder adquisitivo y está mediada por la cultura de consumo del úselo y tírelo.
  • En fin, producto del desgaste de una guerra económica que a falta de consenso revolucionario y desarme ideológico no se ha podido resolver a favor de la clase trabajadora, una parte del chavismo se abstuvo y la derecha creció. Sobre todo porque capitalizó el descontento asociándolo al modelo de gestión chavista y vendió expectativas de “cambio”. A la vez, desarrolló una estrategia comunicacional impecable que no tuvo una respuesta frontal del contenido, sino evasiones hacia otros temas que no se vincularon directamente con las urgencias de la gente, y un discurso dirigido a la vanguardia chavista y no al común del pueblo despolitizado.
  • Adicionalmente, desarrollamos una campaña a favor de candidatos y no de un proyecto, no disputamos ideológicamente la defensa del proyecto socialista, mientras la derecha hizo una campaña nacional con malos candidatos, pero capitalizó el descontento y promovió su modelo avanzando en el imaginario colectivo con postulados neoliberales como la liberación de precios.
  • Una cuestión estructural que afectó la credibilidad de nuestro gobierno y del chavismo como fuerza social, fue la incapacidad para avanzar en la guerra económica con acciones contundentes contra el enemigo estratégico. En la mayoría de los casos las acciones para timonear el aparato económico y disputárselo a la burguesía que lo controla, no pasó de una serie de inspecciones y medidas administrativas que en nada impacta la hegemonía burguesa, que incluso la legitima porque usaron esto para martirizarse todo el año. Sin embargo, todo apunta al respeto sacrosanto a la propiedad privada empresarial sobre los medios de producción y el aparato productivo, a costa del acceso de las mayorías a productos básicos. Este aspecto debe ser debatido y posicionado nuevamente en el imaginario como lo hizo Chávez. No puede haber socialismo si la clase que es enemiga del pueblo sigue controlando la economía y manteniendo relaciones de explotación, usura y competencia salvaje. Tarde o temprano esa clase se repone y va en contraofensiva porque logra reproducirse y acumular más poder. Es todo o nada. Aunque pueda haber comercio privado, no puede este dirigir y capitalizar los recursos fundamentales de la sociedad. Dejamos en manos de los importadores las divisas para que se las embolsillen y conspiren. Salen los empresarios más fortalecidos en lo económico y en lo político.
  • Este resultado también evidencia que llegamos al límite de la democracia liberal para resolver las grandes disyuntivas revolucionarias. El pueblo dejó de verle sentido a votar constantemente sin percibir respuestas definitivas a la situación económica que en el marco de una re-acumulación capitalista, la burguesía ha impulsado a costa del salario del pueblo y de la credibilidad del gobierno. Después de todo, tuvimos dos períodos con completa hegemonía en la Asamblea Nacional y no por eso resolvimos la base de la guerra económica.  Lamentablemente, desde el punto de vista táctico nos colocan en una situación de vulnerabilidad en el plano internacional.
  • Lo que bien pudiéramos entender como una situación fatal para la Revolución, debemos evaluarlo también desde otra lógica, como una oportunidad revolucionaria. Bien decía el Presidente Maduro, en reunión con movimientos populares de Caracas que se concentraron espontáneamente en Miraflores este martes 09 de Diciembre de 2015: “Tenemos solo dos opciones estratégicas, o se instala el fascismo contrarrevolucionario y la restauración neoliberal, o se radicaliza la Revolución socialista y derrotamos al fascismo”.

Esto implica resolver tres aspectos ya planteados por el Comandante Obrero:

1) El Problema del Poder y la gobernabilidad revolucionaria: Qué acciones debemos tomar en los próximos seis meses, para evitar que la presencia nefasta de la MUD en la Asamblea Nacional justifique las medidas de fuerza más reaccionarias, antipopulares y retrogradas. Más cuando tenemos en puertas la instalación de esa asamblea el 5 de enero de 2016, una agenda dirigida contra el Presidente Maduro para decapitar la Revolución y una posibilidad de referéndum revocatorio este año;

2) El problema económico: Qué medidas económicas son fundamentales en este momento para cortarle las alas a la burguesía y asumir el control revolucionario de una economía abiertamente saboteada para desgastar al pueblo; Será posible sostener una Revolución Socialista o materializarla, cuándo aún existen grandes monopolios capitalistas que controlan el aparato productivo, las finanzas y otros puestos estratégicos de la economía;

3) Qué campaña y estrategia comunicacional debemos implementar para filtrar las matrices y guerra psicológica y generar nuevamente una subjetividad revolucionaria.

Propuestas para el Debate Popular:

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1- Impulsar los cambios necesarios y la reconfiguración de posiciones y liderazgos más desgastados, pero sobre todo cambiar la praxis política y los métodos. Es esto lo que el pueblo chavista clama. No tiene sentido que algunas figuras y sectores se defiendan y sientan herida su susceptibilidad o defiendan cuotas de poder. La única cuota que se debe defender es la hegemonía revolucionaria y eso solo se logra ganando al pueblo para nuestra política. Se supone que los revolucionarios y las revolucionarias somos los abanderados del cambio. Mal podemos ahora, asumir posturas conservadoras mientras el enemigo se roba nuestra bandera del cambio.

Asumámoslo con coherencia metodológica, resignifiquemos el discurso y la lógica de captación de las grandes masas para la Revolución y así, cerraremos el paso a los oportunistas mesías de izquierda más chavistas que Chávez que sin pueblo ni construcción política orgánica pretenden decir cómo se hace la Revolución.

2- Necesitamos una nueva lógica comunicacional: que rompa el cerco mediático tendido por el imperialismo, que incorpore al frente comunicacional al pueblo organizado, potenciando todas las formas de lucha comunicacional, no solo las más sofisticadas y técnicamente cualificadas, sino también las que pueden estar disposición de las comunidades, colectivos y movimientos populares, así como la reactivación de las Brigadas de Agitación, Propaganda y Comunicación (APC) del PSUV que teniendo un potencial comunicacional fueron silenciadas. La lógica de control disciplinario no puede sacrificar la estrategia que incluso forma parte de la nueva doctrina militar bolivariana que es precisamente “La Guerra de Todo el Pueblo”. Debemos hablar con la verdad, la lógica de subordinación y la necesidad de congraciarse permanentemente, implica que terminemos replicando un discurso que más que un discurso beligerante que gane a amplias masas, es un discurso mediático construido para los convencidos. Requerimos armar una batería comunicacional altamente ideologizante que evidencie las contradicciones del enemigo, que denuncie la guerra del capital y el sabotaje con un lenguaje llano y no estereotipado para que lo entienda no la burguesía, sino el pueblo trabajador no chavista que necesitamos sumar.

3- Una estocada a la gobernabilidad burguesa y Nueva Gobernabilidad Revolucionaria: La derecha fascista ganó el juego democrático que inventó para dominar con sutileza. Después de tres años (realmente quince) de sabotaje, de infamia, de terrorismo, de guerra psicológica y financiamiento del complot desde el propio senado estadounidense por 15 mil millones de dólares, la derecha ganó la Asamblea Nacional. Un juego electoral que trata como igual a quienes son desiguales y que se exige se “respete” por los padrinos internacionales bajo amenaza de invasión. Entramos en una disyuntiva revolucionaria. ¿Debemos respetar la gobernabilidad que la burguesía logró a sangre y fuego y sacrificar los derechos del pueblo trabajador, de los inquilinos, de las amas de casa, de los que ahora son “con techo”, de los estudiantes “con cupo”, de los pobres que van a Barrio Adentro? ¿Debe el pueblo en unidad cívico-militar respetar que se deroguen las leyes y medidas que favorecen a las mayorías trabajadoras y acatar las que sacrificarán al pueblo y derrocarán a Maduro? ¿Respetará la derecha los derechos humanos y las libertades de prensa y reunión como reclama? ¿Lo ha hecho?

De ahí que requerimos posicionar la gobernabilidad revolucionaria, es decir la gobernabilidad con los órganos e instancias del Poder Popular. No se trata y nos parece desgastante exigir constantemente quitar y poner ministros como si el problema fuera tener un buen ministro y no un nuevo Estado. Y además se aprovecha para oportunismos nuevos y viejos que aparecen como mesías menos “rayados” o “quemados”. El problema no es un nuevo gabinete sino más bien consolidar instancias como los Consejos Presidenciales de Gobierno Popular que reúne a los sectores más avanzados del pueblo organizado por frente social y tomar decisiones con ellos. Se trata de que el Presidente Obrero aísle a la derecha y legisle con un Congreso Nacional del Poder Popular como expresión de un poder emergente, popular, democrático, nacional y revolucionario mucho más legítimo y defensor de la soberanía nacional frente a las pretensiones imperiales y sus 112 agentes de la CIA que estarán en el Capitolio.

Es inminente una condena revolucionaria a los pactos y llamados a coalición  con sectores de derecha que permanentemente posicionan sectores del chavismo. En cada momento de crisis esa será una de las tendencias que construirán escenarios y condiciones para que Maduro negocie treguas a cambio de favores y relaciones con algunos sectores de la burguesía para romper el consenso burgués. Pero la verdad es que con cada pacto, la burguesía insiste en su plan, tiran la piedra y esconden la manito y solo logran fortalecerse mientras nuestro margen de acción se reduce y bajamos la guardia, quedamos maniatados y el pueblo percibe que no tiene quien asuma partido frente a la guerra empresarial contra el salario de trabajadores y trabajadoras. Es preciso insistir en que independientemente de las relaciones que aún se mantendrán con la empresa privada , no podemos volver a concertar o terminaremos diluyendo todo el acumulado que nos dejó el Comandante, a veces con acuerdos de buena voluntad pero también avanzando en desplazar a la burguesía de espacios estratégicos como la Fuerza Armada en 2002 y PDVSA entre otros.

Tenemos pocos días. Debemos acumular hacia un escenario que nos permita dar la batalla por la concreción del Programa-Plan de la Patria en la calle, con capacidad de presión popular y gobernabilidad desde el Poder Popular y en cierto momento, legitimarnos electoralmente para construir un nuevo consenso social a favor de la revolución y por tanto una nueva hegemonía, pero no será la derecha la que diga cuál es el momento y en qué condiciones. Es eso o es ceder y resistir en el terreno del enemigo hasta que nos aniquile.

Una Revolución socialista auténtica, tarde o temprano debe zafarse de los lastres del viejo estado burgués y la falsa democracia burguesa o este la asfixiará. Gobernar con los Consejos Presidenciales de Gobierno Popular y con el Congreso Nacional del Poder Popular. El pueblo lo entenderá si es para defender sus intereses y la FANB entenderá que no podemos venderles el país a los voceros del Departamento de Estado.

4- Avanzar en el control popular y revolucionario de la economía: Debemos desplazar cuanto antes a la burguesía de puestos estratégicos de la economía: a) De la producción, asumir la producción e intervenir fábricas y plantas que hayan incurrido en delitos obvios para ponerla bajo gestión estatal, comunal y popular. Impulsar la producción familiar, comunal y gran comunal para generar la base económica del nuevo poder del pueblo; b) Nacionalizar la importación de los bienes necesarios y reinvertir las divisas en mayor producción nacional. Es preciso dejar de importar algunos productos que pueden producirse en el país y usar las divisas para importar en inversión de parque industrial, tecnología y ciencia. Pero en el caso que sea necesario, no podemos seguir dejando en manos privadas la importación de bienes básicos, con divisas que van a parar a las cuentas bancarias en el exterior o que amparan las compras de especuladores que venden a precio de dólar paralelo; c) Transferir el poder fiscalizador a las comunas y consejos comunales y organizaciones populares bajo un marco de actuación y previa formación y registro con acompañamiento y seguimiento. No podemos bajo excusas burocráticas, seguir alimentando con funcionarios especializados fácilmente comprables un aparato de fiscalización que no incorpora al pueblo o lo desconoce. La Guerra Económica debe ser también una Guerra de Todo el Pueblo. d) Nacionalizar la banca, de forma de desarticular las mafias bancarias que captan los dólares, ahorros y dinero del pueblo; d) Generar un sistema de producción y distribución comunal y gran comunal que permita viabilizar la producción local; e) Fortalecer y profundizar la estrategia de los mercados comunales como solución al bachaqueo y la desregulación de la economía.

Hasta acá algunas ideas síntesis que pensamos nos permitirán transitar esta encrucijada hacia un escenario revolucionario. En muy breve tiempo debemos desenmascarar las verdaderas intenciones de la burguesía (en lo que parece no necesitan mucha ayuda en este momento), para que los incautos se den cuenta que no solo no solucionará ninguna cola, sino que irán contra las conquistas y reivindicaciones del pueblo humilde, para incrementar su caudal económico y oxigenar mundialmente al gran capital.

Tenemos una responsabilidad muy alta, no solo con Chávez, sino con la historia y la humanidad toda. ¡No Podemos Fallar! Frente a la falsa democracia burguesa, avancemos en la Democracia Popular y Revolucionaria!

¡Solo el Pueblo Salva a Pueblo! ¡Unidad Estratégica del Chavismo Maduro!

Colectivo de Trabajo Revolucionario Avanzada Popular

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¡Contra el Fascismo y el Capital!

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